El voluntariado corporativo en Chile
Un 6% de los chilenos realiza voluntariado a través de su empresa, aunque son pocas las empresas que lo tienen internalizado completamente de manera ordenada y con periodicidad establecida.
Así lo publicó el pasado domingo el diario El Mercurio en un artículo en que afirma que un buen número de compañías chilenas ha incorporado la acción social y voluntariado corporativo a su gestión, pues tienen el convencimiento de que hacer este tipo de actividades mejora su imagen y reputación interna y externa.
En D & S, la cadena de supermercados del Grupo Ibáñez, apadrinan 80 hogares del Hogar de Cristo gracias a una iniciativa que comenzó hace 14 años, la cual permite a sus clientes donar parte de su vuelto. Enersis se orienta a educar a través del arte y para ello, una vez al mes, grupos de trabajadores de la empresa se reúne con 147 niños bajo el programa “encumbra tu idea” que la empresa realiza desde el 2007.
Entel financia actividades de reciclaje de papel y además generan fondos para iniciativas de voluntariado corporativo en regiones apartadas de Chile, tales como Los Lagos y la Araucanía. Santander tiene una alianza con un techo para Chile, al principio participaban sólo 200 trabajadores creando mediaguas para los sectores más vulnerables; hoy en día son 500 empleados que construyen viviendas de emergencia fuera de la región metropolitana.
En cualquier caso, no se puede olvidar que el voluntariado corporativo y la acción social se enmarcan dentro del contexto mucho más amplio de responsabilidad corporativa, que a su vez, es solo uno de los factores necesarios para que una corporación pueda reconocerse como reputada.
“El extender la empresa hacia la sociedad mediante el voluntariado corporativo, paliando algunas de las carencias sociales que existen en el territorio, son buenas prácticas empresariales, pero no necesariamente suficientes para contribuir a la reputación corporativa de la empresa. Es necesario aclarar que la responsabilidad corporativa es una condición necesaria pero no suficiente de la reputación, una empresa reputada por supuesto que tiene que ser responsable pero también tiene que ser rentable, innovadora, ofrecer calidad en sus productos o servicios y entorno laboral apetecible”. Justo Villafañe, I Jornada Americanas de Asociativas, Buenos Aires 2007.
La responsabilidad corporativa que genera reputación es la que atiende en el diálogo a todos los stakeholders de la sociedad, formalizando compromisos explícitos y verificables en el tiempo. “La responsabilidad que cobra cuerpo y gana sentido a partir de la ética dialógica” Adela Cortina, Universidad de Valencia.
